Registro estructurado de constantes vitales y protocolos de cribado integrados en el flujo de la consulta
Las constantes vitales — tensión arterial, frecuencia cardiaca, temperatura, peso, IMC, saturación de oxígeno, frecuencia respiratoria — se registran en campos estructurados al inicio de la sesión, con comparación automática de tendencias respecto a visitas anteriores. Los valores anormales se marcan de inmediato. Los flujos de cribado sanitario para atención preventiva — chequeos de adultos, revisiones anuales de diabéticos, evaluaciones de riesgo cardiovascular, seguimiento de citologías — se crean como listas de verificación guiadas que orientan al médico a través de cada componente requerido, señalan los elementos vencidos del historial de cribado del paciente y generan un resumen estructurado que puede compartirse con el paciente.